Defensoría del Pueblo censura manifestaciones contrarias a la democracia, al Estado de Derecho y la vigencia de los derechos humanos

La Defensoría del Pueblo censura las manifestaciones contrarias a la democracia y al Estado de Derecho, y recuerda que todas las instituciones, incluidas las Fuerzas Armadas, deben regirse a la Constitución Política del Estado y las normas vigentes.

Preocupa hechos como el de ayer, cuando un grupo de civiles llegó hasta las puertas de la Octava División del Ejército en la ciudad de Santa Cruz para pedir que las Fuerzas Armadas tome el mando de la nación, al grito de “¡La patria está en peligro, auxilio militar!”. Estas personas manifestaron, así, su rechazo a los resultados de las elecciones generales del 18 de octubre que fueron reconocidos tanto por instituciones nacionales como internacionales.

La Defensoría del Pueblo, en el marco de sus atribuciones constitucionales, recuerda que el Estado de Derecho se basa en el respeto a la Constitución Política del Estado, las normas conexas y los pactos internacionales. Esta norma señala, en su artículo 1: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”.
Además, la democracia proporciona el entorno adecuado para la protección y realización de los derechos humanos. El nexo entre democracia y derechos humanos figura en el artículo 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece: “A voluntad de la población debe constituir la base de la autoridad de gobierno; ello se expresará en elecciones periódicas y genuinas que serán mediante sufragio universal e igual y se celebrarán por voto secreto o por procedimientos de votación libres equivalentes”.
La experiencia boliviana ha demostrado que los regímenes de facto sólo dejan muerte, luto y dolor, como el protagonizado por el coronel Alberto Natusch Busch, que el 1 de noviembre de 1979 se hizo del control del país con un saldo de 100 muertos y 500 heridos. Este domingo recordamos 41 años de ese hecho luctuoso.
La Defensoría del Pueblo también exhorta a las Fuerzas Armadas a regir sus actuaciones al marco de la Carta Magna, cuyo artículo 244 señala: “Las Fuerzas Armadas tienen por misión fundamental defender y conservar la independencia, seguridad y estabilidad del Estado, su honor y la soberanía del país; asegurar el imperio de la Constitución, garantizar la estabilidad del Gobierno legalmente constituido, y participar en el desarrollo integral del país”.